Todos los días somos alguien distinto, empujados por la inercia de quien fuimos ayer y el impulso de quien creemos ser.

viernes, 13 de enero de 2012

un domingo que me miro de soslayo

Diario y familia, postre. Colgada del poste, escuchando conversaciones que van en todas direcciones. Lluvia a cielo despejado, vuelan vaquitas de san antonio flotando en la inmensidad de las nubes. Enredaderas que disipan el comienzo del final de su principio a terminar. Águila rapaz, raspa el alma de los viejos, mas abajo que sobre la tierra, mas vivos que nunca. Música de los instrumentos mas puros, viento y hojas, se limpia la incertidumbre de las voces que ahora hablan sabiendo lo que no saben en vez de apaciguar dudas. Helado mas frió, hacen el calor de las cabezas que inactivas disfrutan de su tarde eterna, tomadas de las raíces de este árbol. Sociedad, enciende el motor! No quedes dormido al sol, no te quemes a fuego lento. Murmullos en clave morse, pasado flotando en la superficie, intentos de engaños, enredos y mas ruedos. Botones que saltan y una niña de16 años que disfruta de los regadores a la luz del sol atardeciendo.

5 comentarios:

  1. Diario, familia, postre....eso me hizo recordar los peores domingos de mi vida, que, por suerte, ya pasaron!!!!

    Saluuuu

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    1. jajajaja no se si son tan malos.. en el momento no queres ir, pero despues los extrañas

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  2. Me recordaste a una gran novela, dormir al sol,
    Un domingo de diario y familia, así es.
    Vuelvo a leerte.
    Salud mujer

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