Todos los días somos alguien distinto, empujados por la inercia de quien fuimos ayer y el impulso de quien creemos ser.
Mostrando las entradas con la etiqueta LOCURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta LOCURA. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de diciembre de 2011

relato fantástico

A veces siento que el viento me trae presagios, muchas veces el gris del día junto con el frío confunden la sensación, sin embargo aquel día era evidente que algo estaba ocurriendo.

Como cada mañana de lunes a viernes, la luz todavía no presente pero si perceptible lleno los recovecos de mi habitación y de mi mente consiente, aunque algo diferente podía sentirse en el aire estancado. Mi mirada recaída en el espejo reflejaba la pereza de mis actos, y lo lentos que actuaban sobre mí los estímulos exteriores, casi parecía un árbol anciano. Pero como habría de saber yo en ese entonces que la fragilidad de mis pensamientos enfrascados y retraídos, habrían de cobrar algo más que forma.

El auto estaba más frío que de costumbre, y las vueltas que daba mi madre en cada esquina me mareaban, ya no sabía por dónde íbamos así que solo me limite a mirar hacia fuera, fue entonces cuando lo vi. Sus brazos se elevaban de forma majestuosa sobre el cielo, imperando sabidurías, ofreciendo paz, o de eso daba la sensación. Mas debo aclarar que lo más sorprendente de aquel ser, era su cuerpo riguroso y tallado, todavía no logro comprender si fue mi estado anormal que deliraba o fue la exagerada claridad de mi mente que pudo distinguir por primera vez en todos los años transcurridos en aquel colegio, las formas…las formas que tenia la corteza. Formas abstractas accidentalmente ubicadas de tal manera que con una gran imaginación y una mente muy abierta de podían observar figuras, figuras humanas.

Mire perturbada devuelta dentro del auto, y aunque todo transcurría con calmada y monótona tranquilidad, algo había cambiado para mi ese día, estaba totalmente desconcertada. Y fue de esa manera que entre a clases.

Los profesores pasaron aquella mañana de forma muy parecida a las anteriores, aunque al mismo momento todo parecía una pesadilla. La profesora de biología no hizo más hablar toda la clase, algo muy recurrido en su técnica de enseñanza, lo inaudito fue el tema que nació del comentario que ella incremento al monologo de los cuerpos humanos, haciendo honor a las antiguas religiones y conocimientos sobre la medicina, entre ellas la mitología celta, y escarbando mucho más uno de mis compañeros de aula aporto su conocimiento sobre dríades, tal vez era el destino que la bocanada de aire que tome al salir al recreo representara tantos presagios que no pudo caberme duda de que algo muy singular estaba ocurriendo. Fue en la clase de geografía que surgió de lo más recóndito de mi alma, un miedo tan espeluznante que cuando mas intentaba apaciguarlo más crecía. Alicia, la profesora, tenía un nombre muy peculiar, su nombre traía a mi mente a la Alicia de mi infancia, En el País de las maravillas, adecuado y acertado pues lo que sucedió después de esa clase jamás podría confundirse con la realidad o la credibilidad de los hechos, y de haber sido posible me habría auto excusado alentándome a creer que todo había sido no mas que ese terrible sueño comenzado una vez despierta. Así es como me entere de la historia del jardinero, aquel jardinero tan antiguo que había plantado unos 168 años atrás, aquel árbol que de una manera casi imposible había llegado desde su ubicación en la esquina opuesta al establecimiento hasta la última clase, del último salón, de la ultima escuela del vecindario. Este hombre, nacido y crecido dentro de la escuela, era un pobre jardinero aficionado a los árboles, para la época en que vivía sus extrañas investigaciones, eran consideradas algo peligroso. Los alumnos del colegio lo debían mirar con evidente rechazo, y hasta se afirmo que un grupo de jóvenes del último año lo vieron practicar brujería, desgraciados esos alumnos que garantizaron le expulsión del colegio, hasta ese entonces su hogar. Día a día, simplemente se limitaba a permanecer a los alrededores de su antigua casa, pero en las noches su humilde e inocente cara se tornaba afilada y aguda, sus movimientos demasiado ágiles y su mente adquirían el color de la locura. Y fue de esa locura que el hombre muy angustiado, planto el árbol que hoy en día vemos, sin embargo vacío de mente y alma se marcho lejos para no volver y solo pocos vecinos lo volvieron a ver caminando siempre hacia el sur. La historia había dejado en todos los demás presentes, una idea y tal vez un motivo de burla y carcajadas, pero yo no podía ver nada gracioso en lo relatado, los matices de los cuestionamientos habían aflorado en mí, y cuando salí del colegio, fui directo al árbol.

Sería inútil cualquier esfuerzo de explicar lo que paso ese día, tal vez ya estaba escrito o tal vez fue de la más desagradable casualidad, pero ese día cambio para siempre mi vida. Y desde este lúgubre lugar, muy lejos de mi origen, me siento intranquila de relatarles lo que una persona después de la experiencia de ver y lamentablemente comprender los horrores, y las desgracias de ese árbol, por primera vez decide dar a conocer. Continuo teniendo pesadillas, pero ya no sueño estando dormida, no hubo un día de todos los años que pasaron desde aquel infausto momento, en esa mañana que amanecía sin colores, que yo no recuerde las figuras distorsionadas de tal forma que a simple vista no se veía nada, pero que con solo un poco de clarividencia pueda entreverse una de las más espeluznantes historias, centrada en la corteza de aquel ser pasivo. Y lo advierto, si valoran su existencia, no se acerquen a aquel árbol, porque los engullira, y en el fondo de sus entrañas, las figuras retorcidas de su piel, suelen ser mas cercanas…

miércoles, 7 de diciembre de 2011

shut up


Todos quieren convencerte de que tienen razón, todos quieren cambiar tu mente, tu pensar, tu sentir. Todos quieren que dejes de pensar así, cuando no estas de acuerdo con alguien. Quieren que seas igual que ellos. Igual, igual, igual. No hay una sola razón en el mundo, no sabemos quien la tiene y quien no.


:)(/&%$#2!"Cállense!
.

martes, 3 de mayo de 2011

cuchara.

una cuchara rodeada de agua, celeste intenso. perdida en una profundidad infinita, cayendo a la deriva, golpea y un rayon. parece tiza contra el suelo, es tranquilizante saber que hay algo mas en este vació total, envolvente
todo parece una realidad irreal, una nube de inconciencias, una calle sin final pero sin camino. un mechón de cabello, libre al fin. héroe de una desaparición, producto de los años y una crisis.

martes, 15 de febrero de 2011

¡No puedo escapar!

Siento el peso de una vida que no fue. Un enchufe en cámara lenta, sin cable, inerte. Y el tiempo pasa como un videoclip, ¿sin sonido?. Se detuvo mi cabeza pero el mundo sigue dando vueltas y yo sigo sin poder entender estos sentimientos agenos. Mis cosas son mías, mis cosas ¿son mías?, mis cosas no son mías, se ponen de acuerdo con las paredes y el desorden. Inflama mi espacio, y entrecorta el hilo de mi pensamiento. Te huelo, huelo tu mido, miedo a lo que yo ya tuve, en esta vida gastada, que sobrepaso.
A veces tengo la sensación de haber sido vieja, de haber muerto y de haber vuelto a empezar otra vez esta miseria de espantos. Me toco las piernas, saboreo su sabor desconocido, ¿son mías de verdad? ¿escribí recién? ¿Cómo es que todo se desfigura y yo dejo de ser lo que soy? La camisa me habla, etérea... me esconde tres palabras en su diseño, tres cuadrados que gimen "escapate de esto". Me levanto, impotente al mismo tiempo que la cama se cierra a mis espaldas y me quedo sorda, abombada. PUMPUM, PUMPUM, es mi palpitar sereno y desangrado. Un tambaleante paso, y un cuervo gritando sobre tu sucio y controlado cerebro, me dirijo a donde apunta mi mirada, la salida. Cuatro pasos y cae un trozo de cielo, cae un trozo de la tapa que contiene toda mi furia y esta porquería desesperante. Pútridos fantasmas me tientan pero yo no puedo irme sin salir antes, escaparme.
Al fin libre, el piso se da vuelta para hacerme caer, tengo que correr, descargar la energía, la batería de este cuerpo. Un libro cae a mis pies y se levantan sombras tarareando una melodía, una canción en forma de humo, me envuelve, me atormenta, llena todos mis poros. Una gota de transpiración cae junto con un grano de arena del reloj de tu jugada, cae por mi del enorme, llorando, suicidándose.
Todo tan oscuro y con un deje naranja, con un deje de tintinar de sus rodillas al ahuyentarme. ¿Adonde voy? Solo pienso en blanco. Gris. ¡NO! Negro. ¿Que ocurre? Se mueven las raíces, y amanece de un color cálido, parece una película, de esas que nadie entiende. Una mente afiebrada detrás de mi, suspira...suspira palabras inentendibles. Crecen arboles sobre los arboles y caen, las raíces se retuercen bajo el alcohol de tu sudor. Escapar. ESCAPAR. ¡Maldita camisa! ¿Que hice? Ahora esta pintura de la naturaleza brutal, me enrolla, me toca, me quiebra los huesos, pero no muero, ni siquiera siento dolor. Ni puedo escuchar mis gritos de sufrimiento, me veo retorcer y sangrar, pero no me siento mojado. Esto suena a una repetición, desconectando el enchufe, un eco, eco, eco..cámara ¿rápida?. Ooooh ¿eso es el deja vú de mi mismo?¿En que tiempo estoy? Con los pies en el cielo y la cabeza flotando, me giro, me elevo, me mareo, se me cae el pelo. Pelo que ya es césped, césped de donde quedo mi cuerpo fallecido, moretoneado, deformado, enojado.
¿Mis manos? ¿Mis pies? ¿Mi corazón? ESTOY MUERTO.

Soborno

Sentada en la pared, ahogandome en soledad. ¡Que alguien me de un poco de aire! Suicida, deprimidas ventanas, que se dejan llorar por el cielo... susurros, los murciélagos me dicen que vamos a caer esta noche. Se inunda todo, la pena recorre cada recoveco, travieso de tu ser. Se llena de escalofríos, me tienta a bajar, bajas al suelo, donde la estabilidad enferma. Donde las cosas caen hacia abajo, hundiéndose. Por favor, escucha eso, escucha el palpitar de cielo, amenaza con aplastarme, y me asfixia en tono de advertencia, ¿Cómo le digo que no quiero morir eternamente? ¿Cómo le digo que por mas que lo inerte, la pared no cae?

(Yo - Seción fotográfica por Bianca Marini)

jueves, 20 de enero de 2011

Energy..

Somos de energía, estamos llenos de energía, transmitimos energía.. necesitamos la energía, absorbemos la energía de todo nuestro alrededor, y es continuo.. ida y vuelta, dar y recibir, nos mantenemos en equilibrio con el entorno, nos comunicamos con todo lo demas, porque estamos conectados por la energía. Todo esta hecho de energía.

He aquí mi dibujo energético LOCO.
.