Todos los días somos alguien distinto, empujados por la inercia de quien fuimos ayer y el impulso de quien creemos ser.

martes, 21 de junio de 2011

precipitaciones

Lluvia, en mis trémulas manos tengo el don y la oportunidad de figurarte eternamente. Escucho tus historias, tus gotas son como azúcar en mi paladar amargo y mis súplicas pareces corresponder con lágrimas.

Lluvia, en mis ojos tengo la suerte y la fortuna de a tus resplandores, y frágiles y danzantes, réplicas admirarlas amplia y consideradamente. Lluvia, cuando te oigo, cuando te percibo acompañan mis susurros tu voz, tu canto el más hermoso y contrincado es el sonido de la acción de desembocar toda tu furia y feminidad sobre nuestros secos pensamientos, sobre nuestros vacíos hogares y sobre cada efímera criatura a la que tu amor desbordas de vez en cuando.

Lluvia, en mi conciencia tengo el saber que otra cosa mas encantadora en mis ojos jamás ha de caber.

2 comentarios:

  1. "Lluvia, en mis trémulas manos tengo el don y la oportunidad de figurarte eternamente..."

    Me encantó, todo el texto.

    Saludos.

    ResponderEliminar